I
Sobre el llamado “dating,” dice una bloguera que:
The “call her to see if she’s changed her mind” dating ploy might have worked 40-50 years ago on a woman who was desperate to marry because her looks were “fading” and/or felt that she was “nothing without a man.” Come on, that is soooooo last century. Those were the days when a woman dated the least reprehensible most eligible bachelor who expressed interest in her because God forbid she not have a date on Saturday night! If she wasn’t purchased married by the time she was – what, 25? – she was a spinster whose friends and family told her to “settle” for the next decent guy who offered to buy chose her, no matter what, because her shelf-life was short biological clock was ticking. A woman needed to be enslaved married and breeding having his babies as soon as possible! Without a husband she was nothing!
II
Dice la bloguera que ha acabado aquella época, pero no ha acabado aquí, y así precisamente fui criada yo (aunque no me lo tragué). Era mejor estudiar antes de casarnos, y luego trabajar un año en alguna empresa. Así nos divertiríamos un poco antes de esclavizarnos. Tendríamos, además, mejores oportunidades para vendernos al que pagara el mejor precio.
Años después, en la Reeducación, me informaron otra vez que la vida era así, ahora no sólo en las ‘relaciones’ sino (para mayor susto) también en los empleos:
Elige entre las opciones que te den, pero no aspires a nada que realmente te guste. Aguanta y resígnate. Alguna diversión de vez en cuando está bien, pero no pongas entusiasmo en el plato fuerte de la vida. Eso sería arrogante. Apaga los deseos y resígnate.
Vaya violencia. Pero yo me tragué esta parte de la Reeducación y me dejé de respetar para el trabajo. Lo peor es que, aunque me di cuenta del problema, sólo capté el paralelo tan exacto con la tradicional educación femenina al leer el post de la bloguera. Se puede decir “mejor tarde que nunca,” supongo, pero el punto es la invisibilidad de la ideología.
III
Lo que no suele decírseles a las personas es que merecen más, y que pueden más. Sí que se les dice a las niñas que pueden hacer “cualquier cosa” cuando crezcan. Esta frase es lo suficientemente vaga como para carecer casi completamente de contenido. La repetición sin más de algo tan vacío huele a insinceridad, asusta más de lo que apoya, y no sirve para contrarrestar el mensaje general.
Axé.
Eso. La violencia interna que nos hacemos para adaptarnos a estos axiomas es cruel. Y alguna parte del alma resiste, pero cuesta tanto hacerlo llegar a la conciencia.
Las entradas de tu aniversario bloguero me inspiran mucho. Te veo llena de luz. Te mando un abrazo muy fuerte.
Graz. Had more to say on “Nickel Bag” too … but anyway, I’m liberated and back to 1991 where it all started, simmmm! Un tanto azorada.
P.S. What my friend’s spousal abuse counselor (in Madrid – they seem to have really good domestic violence programs there, much more sophisticated than any I have been to) said: “It is not so much a question of what these types do to us as it is of what they get us to do to ourselves.”