El niño Stanton

Do you like me?
Yes, and you?
Yes, yes.

Cuando me quedo solo
me quedan todavía tus diez años,
los tres caballos ciegos,
tus quince rostros con el rostro de la pedrada
y las fiebres pequeñas heladas sobre las hojas del maíz.
Stanton, hijo mío, Stanton.
A las doce de la noche el cáncer salía por los pasillos
y hablaba con los caracoles vacíos de los documentos,
el vivísimo cáncer lleno de nubes y termómetros
con su casto afán de manzana para que lo piquen los ruiseñores.
En la casa donde hay un cáncer
se quiebran las blancas paredes en el delirio de la astronomía
y por los establos más pequeños y en las cruces de los bosques
brilla por muchos años el fulgor de la quemadura.
Mi dolor sangraba por las tardes
cuando tus ojos eran dos muros,
cuando tus manos eran dos países
y mi cuerpo rumor de hierba.
Mi agonía buscaba su traje,
polvorienta, mordida por los perros,
y tú la acompañaste sin temblar
hasta la puerta del agua oscura.
¡Oh mi Stanton, idiota y bello entre los pequeños animalitos,
con tu madre fracturada por los herreros de las aldeas,
con un hermano bajo los arcos,
otro comido por los hormigueros,
y el cáncer sin alambradas latiendo por las habitaciones!
Hay nodrizas que dan a los niños
ríos de musgo y amargura de pie
y algunas negras suben a los pisos para repartir filtro de rata.
Porque es verdad que la gente
quiere echar las palomas a las alcantarillas
y yo sé lo que esperan los que por la calle
nos oprimen de pronto las yemas de los dedos.

Tu ignorancia es un monte de leones. Stanton.
El día que el cáncer te dio una paliza
y te escupió en el dormitorio donde murieron los huéspedes en la epidemia
y abrió su quebrada rosa de vidrios secos y manos blandas
para salpicar de lodo las pupilas de los que navegan,
tú buscaste en la hierba mi agonía,
mi agonía con flores de terror,
mientras que el agrio cáncer mudo que quiere acostarse contigo
pulverizaba rojos paisajes por las sábanas de amargura,
y ponía sobre los ataúdes
helados arbolitos de ácido bórico.
Stanton, vete al bosque con tus arpas judías,
vete para aprender celestiales palabras
que duermen en los troncos, en nubes, en tortugas,
en los perros dormidos, en el plomo, en el viento,
en lirios que no duermen, en aguas que no copian,
para que aprendas, hijo, lo que tu pueblo olvida.

Cuando empiece el tumulto de la guerra
dejaré un pedazo de queso para tu perro en la oficina.
Tus diez años serán las hojas
que vuelan en los trajes de los muertos,
diez rosas de azufre débil
en el hombro de mi madrugada.
Y yo, Stanton, yo solo, en olvido,
con tus caras marchitas sobre mi boca,
iré penetrando a voces las verdes estatuas de la Malaria.

–F. G. L., Poeta en Nueva York

*

I am learning to watch DVDs on the computer. I watched Mary Full of Grace, which I avoided when it came out because it seemed all too popular. In reality it is quite a good film and it really does capture the Andean world I know. It is sad like home, difficult like home, unadorned. Dulce hogar sin estilo.

*

Was the student advised or required to take such a heavy course load, or were they undertaking this unrealistic burden for complex financial reasons they did not disclose? I am all for free tuition, and all for welfare of all sorts, but there is something about using student financial aid as welfare which sticks in my craw when those who are supporting themselves in this manner do not hold up their end of things in terms of grades and progress to the degree to which they feel entitled. Call me conservative. I am.

Axé.


6 thoughts on “El niño Stanton

  1. I must see Maria Full of Grace again in light of what you say and what the excellent review says. My strongest feeling was, what a pity that they didn’t have more money to make life better for themselves where they were.

  2. Yes, I know, but that’s how most of the world is, it seems, which is why there is so much migration. I’m more interested in the characters and depiction of daily life – extreme realism.

  3. The opening question of the last paragraph seems important to ask. But of course when I broach a topic like this with a student I have to commit to an hours’ conversation. …

  4. H – yes, and compared to the U.S. Europe is rich, or at least it has been since some time after the war.

    K – yes, but it takes more hours to discuss the results of not broaching the topic.

Leave a reply to Hattie Cancel reply