Mictlantecuhtli

Sé que es Mictlantecuhtli quien me arrastra, sé que es él quien me arresta y, con la toga puesta,
él mismo ahora me levanta el acta. Una cárcel compacta,
el Reclusorio Oriente
se muestra de repente como el círculo interno de otra cárcel mayor: El barrio es el infierno. Pero peor. Laberinto de feria, el oriente es de polvo y de miseria: Laberinto estratégico, el círculo interior de la Ciudad de México
es su mitad oriente. Un círculo tras otro donde nada se siente, dentro de otro más ancho. Un preso lleva el rancho
en tambos de pintura. Es el círculo interno
de
nuestra cultura. Cultura del infierno. Mictlantecuhtli reina en este emporio,
pues dentro del país está el oriente
y dentro del oriente el Reclusorio. En círculos concéntricos de aspiraciones
rotas, en círculos concéntricos de cemento y de odio, con uniforme y botas
de custodio, no sufre, no se alegra. Botas y ropa negra. Sin levantar la voz,
cumple de todos modos. Allí Mictlantecuhtli
nos
espera a todos.

Oscar de Pablo, De la materia en forma de sonido (DGP/Instituto Veracruzano de Cultura, 2015).

Axé.


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